En esta segunda entrega cabe aclarar que las frases o sentencias que aquí escribo no solo han sido escuchadas directamente de personas; en ocasiones las he oído en películas o entrevistas. Algunas no las he escuchado, sino que las he leído en alguna parte. Así que el título es un poco mentiroso, pero ya está definido, y como les pedí al principio: nadie me mueve los muebles!
"Nunca odies a tus enemigos: afecta tu juicio al momento de actuar contra ellos".
Hace muchos tiempo atrás, cuando no tenía ni 10 años y vivía en el campo, alguna vez recuerdo haber escuchado junto a mi madre la radio novela que la hacía llorar. En sí, yo no estaba interesado en la historia, lo que deseaba es que ella se sintiera protegida por mí mientras lloraba. Ya saben, cosas de niños! Pero a veces me viene a la memoria una línea que dijo el protagonista, y que en realidad es lo único que recuerdo de la historia, el protagonista le dijo a una chica mientras ella lloraba: "para estar contigo, creo que primero debo estar conmigo". Pues es verdad no? Creo que algo tiene que ver con eso de que para amar a alguien primero debe amarse uno mismo. Qué dicen ustedes?
"Huyendo del peligro se me disipó el miedo a él".
Será posible? Mmmm el que es cobarde es cobarde siempre o no?
"El amor no siempre se va por la misma puerta por la que entró"
Cuando recién empecé la universidad, yo vivía con mi abuela, una hermana y una amiga en un departamento grande en la ciudad capital. Esta amiga tenía un enamorado que estaba en el exterior también estudiando, y religiosamente cada fin de semana le escribía una carta. En una ocasión, en que ella debía ir a la casa de su familia en otra ciudad, se había hecho tarde y no pudo enviarle la carta de ese fin de semana. Así que me pidió que se la vaya a dejar al correo, luego de que yo regresara de la universidad, hacia donde en ese momento salía. Lo triste fue que, primero me olvidé de ir a dejar la carta, luego cuando recordé el asunto la busqué y no la encontré por ningún lado, había perdido la carta!. Con un cargo de conciencia enorme y conocedor de lo falible que son nuestros servicios postales, no se me ocurrió nada mejor que mentirle a mi amiga y decirle que ya la había enviado cuando al día siguiente me llamó por teléfono para preguntarme al respecto. Si algún día surgía la novedad de que la carta no le había llegado al enamorado, bien podía yo hecharle la culpa a lo pésimo que es el correo internacional. Esto no lo escribo para expiar culpas pasadas, sino para contarles que casi a los dos años, cuando ya mi amiga se había mudado a departamento propio y hasta había cambiado de novio, encontré la carta! La encontré por donde más la había buscado, pero metida en unas rejillas de la calefacción central. Ya como era una carta con una historia y un momeno pasados, con un poquito de remordimiento la abrí y me puse a leerla. Desde el principio me sorprendí mucho porque mi amiga comenzaba con un contenido explícitamente sexual "para entretenerte un poco de tantos estudios" le escribía al enamorado. Me sorprendí porque lo que leía en la carta me dibujaba una imagen diferente a la amiga con quien compartía el departamento! Pero como dicen por ahí caras vemos, corazones no sabemos. Pero hacia el final de la carta, la chica le escribió esto a su chico:
"si te vas mi invierno será eterno, porque tú eres la primavera que abre mis flores", con esto solo confirmé que en realidad era una muchacha normal, romántica y con necesidades como todos.
"Lo más terrible se aprende enseguida y lo hermoso nos cuesta la vida"
Solo el maestro Silvio Rodríguez podía decirlo.
Alguna vez, una amiga me contaba sus problemas domésticos. Específicamente las discusiones con su pareja: los gritos, los insultos, las ofensas. Y me contaba algo así como que el tipo no paraba de ofenderla hasta que no la hacía llorar, al parecer en el momento de su llanto el tipo se sentía vencedor, se sentía macho! Cuando me contó eso, pensé en algo que no se lo dije para no ahondar más su dolor, pero me quedó grabado en la memoria:
"qué pena que un hombre se consuele con el llanto de una mujer".
Pobre de aquella mujer que esté sufriendo esta realidad, pero más lástima me da de aquel hombre que la propicia, porque quien apesta a mierda se va apestado a mierda hasta morir.