jueves, 19 de julio de 2007

Escuchado sin querer I

A todos nos ha ocurrido que en alguna ocasión hemos escuchado alguna frase o sentencia al pasar por algún sitio. Y aunque podrían ser frases comunes, muchas se quedan en la memoria, porque al reevaluarlas en el recuerdo descubrimos que encierran mucha sabiduría y sentido común, en algunos casos mucho humor. Pues aquí comienzo una serie de artículos referentes a esas perlas sin cultivar que a veces el sentido común, la alegría, los años, o incluso la rabia en ocasiones nos hacen decir. Quizás en algunas frases añada alguna idea o pensamiento propio, pero las más de las veces las dejaré hablar por sí solas, porque en muchos casos son de un significado rotundo que no admite explicación adisional, ok?
Estas son algunas de las que he escuchado en ciertas películas:
"Uno es auténtico cuanto más se parece a lo que ha soñado de sí mismo".
"El loto florece en el lodo".
Estas son unas joyitas que he leído en ciertos sites de internet, y que en su momento me han sacado más de una carcajada o reflexión:
"No es inteligente conformarse con menos de lo que te mereces"
"Si la vida te da la espalda, tócale el culo!"
"Más hambriento que piojo de peluca!"
Un día estando de visita por la campiña me encontré con un señor con quien compartí el camino por unas dos horas, en ese lapso de tiempo hablamos de muchas cosas: de la tierra, de los cultivos, de los animales, del clima y otros temas. Justo cuando íbamos hablando de mujeres nos encontramos con dos muchachas muy lindas que caminaban en dirección opuesta a la nuestra, las saludamos y luego fuimos hablando de ellas el resto del trayecto. De que la una tenía bonitos ojos, pero la otra tenía mejor cuerpo y cosas por el estilo. Cuando yo le dije que una de las chicas no me había sonreido cuando yo la saludé con una sonrisa, el señor me dijo algo que aún no sé si surgió de la sabiduría o de la simple gana de decir algo, él me dijo tras un corto suspiro: "Ay Wladimir, la mujer que no ríe arriba, ríe abajo". Aunque no creo que sea una regla infalible, en mis 30 y tantos años de vida, sí he visto en algunas ocasiones cumplirse esta sentencia. Lo que aún me pregunto es de dónde habrá surgido. Del machismo? De la ignorancia? De la sabiduría? Se los dejo a su libre interpretación.